Si la declaración de la renta sale negativa, ¿qué significa?

4 enero 2019

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Presentar la declaración de la renta es el ritual fiscal del año para los españoles. Y solemos pensar en la declaración en términos del resultado de todos los cálculos. Básicamente, si nos sale a pagar o a devolver. Lo que quizá no sepas o confundas es la tercera opción: si la renta sale negativa. ¿Qué significa?

Antes de nada, debes conocer una serie de conceptos relacionados con la declaración de la renta. Recuerda que toda persona física que haya residido en España durante un ejercicio fiscal está obligada a presentar la declaración de la renta y cumplir con Hacienda siempre que haya obtenido unas rentas que superen el mínimo establecido cada año.

La declaración se hace cada año y se presenta entre los meses de abril y junio del ejercicio siguiente. Por ejemplo, las rentas que hayas obtenido en 2018 las declaras entre abril y junio de 2019 presentando el llamado modelo 100. Lo más habitual es que presentes los 5 tipos posibles de rentas sujetas a impuestos:

  1. Rentas derivadas del trabajo o rendimientos del trabajo. Las nóminas que hayas cobrado, las pensiones, prestaciones por desempleo, indemnizaciones o las becas.
  2. Rentas derivadas de los ahorros o rendimientos del capital mobiliario: el dinero que obtengas en cuentas bancarias, fondos, depósitos u otros productos financieros.
  3. Rentas derivadas de inmuebles o rendimientos de capital inmobiliario: las rentas que consigues por tener inmuebles. Tanto si están arrendados como si no lo están, que es la llamada renta imputada.
  4. Rentas obtenidas por actividad profesional o rendimientos de actividades económicas: Los beneficios que obtienes cuando trabajas por cuenta propia. Dicho de otro modo, las rentas cuando trabajas como autónomo.
  5. Rentas por ganancias o pérdidas patrimoniales: los beneficios o pérdidas que obtengas con las entradas o salidas de bienes de tu patrimonio. Por ejemplo, la venta de un inmueble.

“La declaración se hace cada año y se presenta entre los meses de abril y junio del ejercicio siguiente”

Hacienda te aplica durante el año una retención por cada uno de estos conceptos. Recauda de forma continua a través de las nóminas, las facturas profesionales o la liquidación de intereses, entre otros métodos. Cuando presentas la declaración, la Agencia Tributaria compara lo que has pagado con el resultado de los cálculos.

Si el resultado de este cálculo es superior a lo que has pagado durante el año, la declaración de la renta te ha salido a pagar: tendrás que abonar la diferencia al Tesoro Público. En caso contrario, cuando el resultado es inferior a lo que has pagado, la declaración te sale a devolver y es Hacienda la que te pagará a ti por esa diferencia.

Es mejor que lo veas con un ejemplo. Durante 2018 tuviste unas retenciones por el Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas (IRPF), aplicadas en tu nómina, que ascendieron a 3.200€. Hacienda ha recibido esta cantidad por tu parte. Ahora bien, al hacer la declaración en primavera de 2019, el cálculo final del impuesto es de 3.450€.

En consecuencia te sale a pagar y tienes que abonar la diferencia de 250€ cuando presentes la declaración. Si el cálculo de la declaración hubiese resultado en 3.000€, te saldría a devolver y el Tesoro te pagaría 200€.

“Una declaración negativa no implica ni que tengas que pagar ni que Hacienda deba devolverte nada. El resultado es cero”

La tercera opción: Si la renta sale negativa 

Sin embargo, existe una tercera opción que quizá no hayas contemplado: si la renta sale negativa. ¿Qué significa esto? Que una vez que has introducido todos tus datos y aplicado todas las deducciones, la declaración no sale ni a ingresar ni a devolver.

El término renta negativa puede inducir a confusión. Una declaración negativa no implica ni que tengas que pagar ni que Hacienda deba devolverte nada. El resultado es cero. Sin embargo, las equivocaciones surgen por la forma en que aparece el resultado de tu declaración. El importe final suele ir precedido del símbolo negativo (-) si sale a devolver o de un símbolo (+) si el resultado es a pagar.

 

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