¿Conoces todos los tipos de depósito que existen?

1 diciembre 2022

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¿Llenos y vacíos? No, nos referimos a los depósitos de gasolina de tu coche. Hablamos, más bien, de productos financieros de inversión. En esta entrada compartimos contigo qué tipos de depósito bancario existen dentro del amplio catálogo que te ofrece el mercado. Y recuerda que esto no es una recomendación. Solo te proporcionamos información para que tomes tus propias decisiones.

Cuando tienes unos ahorros que quieres invertir es habitual estudiar las posibilidades que existen, siempre dentro de tu perfil de riesgo y conforme a la gran variedad de oportunidades que hay. En tu búsqueda habrás llegado a los tipos de depósito que existen y tengas algunas preguntas al respecto, ya que son de los productos más habituales.

Un depósito bancario es un producto financiero en el que le prestas una cantidad de dinero a tu banco durante un tiempo bajo unas condiciones de rentabilidad definidas. Terminado el plazo, tu entidad te devuelve la cantidad prestada junto a los intereses generados, que suelen representarse como un porcentaje del total entregado.

Un depósito bancario es un producto financiero en el que le prestas una cantidad de dinero a tu banco durante un tiempo bajo unas condiciones de rentabilidad definidas

En general, los diferentes tipos de depósitos tienen un riesgo bajo, ya que el capital depositado está asegurado por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) hasta un importe máximo de 100.000€ por titular y por entidad financiera. De cualquier modo, recuerda que no existen las inversiones sin riesgo.

Los 2 tipos de depósito principales

Existen 2 tipos de depósitos bancarios principales, en función del dinero que quieras invertir y el tiempo que puedes vincularte con el producto. Los depósitos se caracterizan por la sencillez de su propuesta.

1. Depósito a la vista o cuenta

Es el tipo de depósito más habitual y flexible, ya que te permite depositar y retirar el dinero que quieras cuando quieras sin penalización alguna. El ejemplo más común es una cuenta de ahorro o una cuenta corriente, que pueden estar remuneradas o no.

2. Depósito a plazo fijo

Este tipo de depósito se llama a plazo fijo porque el tiempo de inversión se pacta al comienzo del contrato: un mes, un trimestre, un año, dos años…, a cambio de un tipo de interés establecido de antemano. Cuando llega el momento del vencimiento, puedes retirar todo tu dinero o renovar el depósito.

Por lo general, si quieres recuperar tu capital antes de que termine el tiempo pactado, perderías los intereses devengados, aunque también puede que tengas que abonar una penalización por sacar dinero de un plazo fijo. Algunos depósitos ni siquiera te permiten cancelar y disponen de un importe máximo de inversión.

Existen 2 tipos de depósitos bancarios principales, en función del dinero que quieras invertir y el tiempo que puedes vincularte con el producto

En términos generales, la rentabilidad de un depósito aumenta conforme el plazo sea mayor. Si bien es cierto que a la vista y a plazo fijo son los tipos de depósito más habituales, existen productos de la misma clase pero más complejos: que remuneran con interés variable, que tienen bonificaciones fiscales o con esquemas estructurados. Para afrontar inversiones de esta complejidad es recomendable tener formación financiera.

Esperamos que con esta entrada te hayan quedado claros los 2 tipos de depósito más habituales que existen en el mercado y te sirva para profundizar en tus conocimientos de inversión con más tiempo. En tu mano queda la decisión de qué hacer con tus ahorros.

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