Pensión no contributiva ¿qué es y cuáles son sus requisitos?

1 abril 2020

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¿Qué ocurre con los ciudadanos que llegan a la edad de jubilación sin haber cotizado los años suficientes como para recibir una prestación completa? ¿Se quedan sin unos ingresos mínimos con los que vivir? ¿Se benefician de algún tipo de asistencia? La respuesta a estas dudas se llama pensión no contributiva. 

En esta entrada compartimos contigo qué es la pensión contributiva y cuáles son sus requisitos, para que sepas a qué atenerte si es tu caso o puedas informar a otras personas si lo que quieres es dar apoyo a alguien. 

La pensión no contributiva existe desde que se aprobó la Ley 26/1990, de 20 de diciembre, que fija qué ciudadanos tienen derecho a la prestación y bajo qué condiciones. Desde entonces, ha sufrido algunas pequeñas modificaciones y se ha integrado en la Ley General de la Seguridad Social de 1994 y su posterior texto refundido de 2015.

“Existen 2 tipos de prestaciones no contributivas: por invalidez y por jubilación”

Recuerda que la gestión y el derecho a percibir una pensión no contributiva es competencia de la comunidad autónoma en la que resides, ya que está transferida del mismo modo que los servicios del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso).

Jubilación y pensión no contributiva

En España, si quieres recibir la prestación por jubilación completa a los 65 años debes haber cotizado un mínimo de 36 años y 9 meses a la Seguridad Social, aunque a partir del año 2027 será necesario acumular hasta 38 años y 6 meses. A la jubilación completa se le conoce como pensión contributiva. 

Sin embargo, no todo el mundo puede acceder a esta prestación, sea cual sea la causa, si los años trabajados o que no haya cotizado nunca. Para estos casos, existe la pensión no contributiva. Existen 2 tipos de prestaciones no contributivas: por invalidez y por jubilación. Entramos en detalles para que no te quedes con dudas. 

Pensión no contributiva: requisitos

Cualquier ciudadano con residencia legal en España que cumpla una serie de requisitos puede beneficiarse de la pensión no contributiva. 

El primer requisito para solicitar la prestación es carecer de ingresos suficientes: cuando las rentas que perciba la persona sean inferiores a 5.488€ anuales. Por otro lado, si son inferiores y se convive con familiares, será necesario estudiar el número de personas que forman parte de la unidad y la cantidad de dinero que proveen. El Imserso dispone de una tabla de correlación. Por ejemplo, si la convivencia es con el cónyuge o consanguíneos de segundo grado y la familia cuenta con 3 personas, los ingresos mínimos para recibir la no contributiva serán de 13.171,20€.

“Cualquier ciudadano con residencia legal en España que cumpla una serie de requisitos puede beneficiarse de la pensión no contributiva”

El segundo requisito a cumplir para poder beneficiarse de la prestación depende de la tipología

  1. De jubilación: tener más de 65 años, vivir en territorio español y haberlo hecho durante 10 años. Siempre dentro del plazo entre los 16 años y el momento de devengo de la pensión. Por cierto, 2 de estos ejercicios deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la fecha de solicitud de la prestación. 
  2. De invalidez: ser mayor de edad pero menor de 65 años. Residir en territorio español durante un periodo de 5 años, 2 de los cuales consecutivos y antes de solicitar la pensión no contributiva. Tener una discapacidad igual o superior al 65%.

Pensión no contributiva: cantidad

La cuantía de la pensión no contributiva varía a lo largo del tiempo y se calcula en función de las rentas personales del solicitante o de las de la unidad económica de convivencia. Nunca podrá ser inferior a la mínima del 25% ni superior a la íntegra. Mejor verlo en detalles: 

  1. Cantidad íntegra. Anualidad de 5.488€ con una cuota mensual a percibir de 392€. 
  2. Cantidad mínima. Anualidad de 1.372€ con una cuota mensual de 98€.
  3. Cantidad íntegra más incremento del 50%. Anualidad de 8.232€ con una cuota mensual de 588€. 

Los pensionistas de invalidez no contributiva con discapacidad superior al 75% que acrediten la necesidad de la ayuda de otra persona para llevar a cabo las necesidades básicas vitales son los que reciben ese incremento del 50%. 

En  resumen, la pensión no contributiva asegura una prestación económica, asistencia médico-farmacéutica gratuita y servicios sociales complementarios a aquellas personas que carecen de recursos y no hayan cotizado o lo hayan hecho de forma insuficiente para tener derecho a una prestación completa. 

Esperamos que esta entrada haya despejado tus dudas sobre la no contributiva. Si quieres que esta información sirva de apoyo a otras personas, ¿por qué no compartes en tus redes sociales?

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