Cinco cosas que debes saber sobre cómo pedir una hipoteca

28 agosto 2018

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pasos para pedir una hipoteca

Pedir una hipoteca puede parecer una tarea ardua y tediosa, pero no será tanto si te lo tomas en serio y estás preparado para afrontar la negociación del préstamo bancario con las herramientas necesarias. Es mejor y más fácil si tienes claro cómo pedir una hipoteca en cinco sencillos pasos.

Paso 1: Estar informado

Si estás pensando en comprar una vivienda con una hipoteca, el primer paso que debes dar es documentarte para tomar la mejor decisión posible. Ponte al día sobre el mercado hipotecario: busca, compara y estudia todas las ofertas que puedas. Es una buena idea elaborar una tabla con los pros y los contras de cada propuesta.

Durante esta primera fase también es aconsejable que apuntes las dudas que tengas para después plantearlas a los profesionales. Por ejemplo, las condiciones de un contrato hipotecario pueden sonarte a chino si no estás familiarizado con algunos términos.

Considera también qué hipoteca se ajusta más a tus necesidades y tu perfil. Ten en cuenta que es un préstamo para varias décadas en las que tendrás que hacer frente a pagos mensuales. Analiza el plazo de amortización, estudia tus ahorros y añade un poco de margen para los gastos imprevistos. ¿Has comprobado ya que cumples con los requisitos para pedir una hipoteca?

 

“El primer paso que debes dar es documentarte para tomar la mejor decisión posible”

qué pasos seguir para pedir una hipoteca

Paso 2: Cómo pedir una hipoteca según el tipo de interés

Existen tres clases de tipos de interés entre los que puedes elegir a la hora de solicitar el préstamo.

En las hipotecas a tipo fijo la cuota mensual que tienes que pagar y el tipo de interés no cambiarán durante la vida del préstamo. Cada mes pagarás la misma cantidad aunque los tipos de interés varíen.

En las hipotecas a tipo variable, el interés está vinculado a un índice de referencia: el más habitual es el Euríbor (tipo europeo de oferta interbancaria) que se publica cada día e indica el promedio al que un grupo de bancos europeos afirman concederse préstamos a corto plazo para luego prestar el dinero a particulares y empresas. Ten en cuenta que el pago de tu cuota cambiará según este índice.

Finalmente, en las hipotecas a tipo mixto tendrás un tipo fijo durante los primeros años del préstamo y después pasarás a un variable referenciado al Euríbor.

Paso 3: Los intereses

Es el momento de pensar en el coste de la hipoteca y el significado de los términos Tipo de Interés Nominal (TIN) y Tasa Anual Variable (TAE). Existe una serie de diferencias clave entre TIN y TAE.

El Tipo de Interés Nominal (TIN) es el porcentaje fijo que pagas a cambio de recibir en préstamo una cantidad de dinero durante un tiempo concreto. No tiene en cuenta otros gastos asociados a un préstamo como pueden ser las comisiones u otros pagos relacionados.

La Tasa Anual Equivalente (TAE) indica el coste efectivo de un producto financiero al margen del plazo. Se calcula con una fórmula matemática que tiene en cuenta el TIN, la frecuencia de los pagos (si son mensuales o trimestrales), las comisiones bancarias y otros gastos de la operación, como una posible comisión de apertura. No incluye, eso sí, los costes de terceros, como el corretaje o los gastos de notario.

“Analizar las comisiones bancarias es un paso importante antes de pedir una hipoteca”

Paso 4: Las comisiones

Analizar las comisiones bancarias es un paso importante antes de pedir una hipoteca. Las comisiones son libres y cada banco establece las que considera oportunas. Es aconsejable que, en tu comparativa de ofertas de préstamo, añadas una columna para las comisiones. Existe un amplio catálogo, pero las más habituales son tres.

Comisión de apertura. La pagas al inicio del préstamo como compensación al banco por los trámites de formalización de la hipoteca y se calcula sobre la cantidad total que solicitas.

Comisión de cuenta asociada. Algunos bancos cobran una comisión por abrir una cuenta para gestionar los pagos mensuales de la hipoteca si no eres cliente habitual de la entidad. Si ya eres cliente, no suele existir.

Comisión por amortización parcial o total. El banco te cobra esta tasa si quieres devolver el préstamo de forma anticipada, ya sea en parte o el total que te quede por pagar. Consideran que cubre los trámites administrativos de la entidad y lo que dejan de ingresar en concepto de los intereses del dinero que queda por devolver.

Paso 5: Vinculación de productos

El último elemento que debes considerar antes de pedir una hipoteca es la vinculación obligatoria. El banco valora la relación contigo que supone un préstamo a largo plazo. Por eso, intentará que contrates otros productos, como una cuenta nómina o un seguro que, a veces, forman parte de la concesión de una hipoteca.

Recuerda que, cuanto más profunda sea tu relación con el banco, podrás conseguir mejores condiciones para la hipoteca.

Si ya has revisado estos cinco pasos antes de elegir un préstamo hipotecario, toma nota de dos consideraciones finales que te ayudarán a tomar la mejor decisión. Por un lado, no firmes nada que no entiendas: no tengas miedo a preguntar todas las dudas que surjan. Por otro lado, recuerda que una hipoteca no es un producto de precio cerrado. Siempre puedes intentar negociar mejores condiciones.

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